sábado, 19 de diciembre de 2015

CUALIDADES Y POTENCIALIDADES DEL SER HUMANO

CUALIDADES Y POTENCIALIDADES DEL SER HUMANO

1. CONCEPCIÓN BÍBLICA DEL HOMBRE

La Escritura no posee una antropología  elaborada. No pretende en modo alguno hacer ciencia  sobre el hombre o sobre Dios. Es más bien el testimonio histórico de la relaciones  de los hombres con Dios. Sin embargo, en medio de esa historia  de búsqueda  afanosa de lo divino, se nos muestra diferentes rasgos antropológicos  que queremos remarcar. Evidentemente que el enfoque central desde el que mira la Biblia, es el religioso. Si la definición del hombre  por la filosofía era: animal racional, la de la Biblia es Imagen de Dios. Pero ligadas a esa característica fundamental del hombre aparecen otras que son también de interés para el hombre actual.

En primer lugar, hemos de señalar  que en la concepción bíblica nos encontramos  con una imagen unitaria del hombre. No se ha desarrollado el dualismo  que separa lo semántico de los psíquico, el cuerpo del alma. Más bien se concibe  al hombre como una unidad. Alma, carne, corazón, espíritu no significa partes componentes del hombre, sino aspectos diversos de la única realidad. El A.T.  no utiliza la palabra cuerpo, sino carne . Y su significación es  la del hombre entero, en su dimensión caduca y contingente, expuesta a la muerte, como las hierbas del campo. Expresa también  la condición de la humanidad entera, unida en una suerte común. Más que principio  de individuación  que separa de los demás en la trama común  que une a todos. Por eso se habla con frecuencia  de “toda carne” para expresar el conjunto de la humanidad. La unión que se realiza en la sexualidad llega a la formación  de una sola carne (Gén. 2,24). De esta manera el ser la carne el hombre mismo en su contingencia, no sufre este proceso  de desestimación  corriente en otras culturas. La carne es siempre objeto de estima, como don que proviene de Dios. Y de hecho, se nos presenta  muchas veces  la carne como sujeto de actos espirituales  de amor, conocimiento y deseo de Dios.
De la misma manera el alma deja de ser un componente  del cuerpo, para ser el hombre mismo, para ser el hombre mismo, bajo un nuevo aspecto, el de ser viviente y activo. No es pues,  extraño que en algunos casos sean prácticamente  equivalentes carne y alma. En un principio el alma era  la garganta  de la que brota la respiración  propia de los vivientes. Frecuentemente se la relaciona con la sangre, donde se piensa  hallar el principio de la vida. De ahí que en nuestros textos, el alma venga a significar  la vida misma, en contraposición a las propiedades  o cosas.  Y sus actos son a la vez vitales  y espirituales. El alma significa en muchos pasajes lo que en nuestro moderno idioma  designamos  como el YO.

En la concepción bíblica  y cristiana el alma humana  empieza a existir  para unirse al cuerpo y sobrevive al cuerpo muerto sin perder  su relación con él.. Y siempre  conserva una exigencia natural  para “reincorporarse” y reintegrar su ser personal, lo que ocurre en la resurrección.

 2. EL HOMBRE
Realidad corporal… y más
-       Desde su aparición sobre la tierra, el hombre no se distingue prácticamente de la creación que lo ha presidido, ni por su cuerpo, ni por sus músculos, ni por su cuerpo erguido, ni por su cerebro voluminoso.
-       La originalidad del hombre  no proviene de su cuerpo sino de su espíritu y del universo nuevo que va a abrirse con él.: el universo del pensamiento. El pensamiento se evade  de las fronteras del cuerpo, comprende lo que no se ve, lo que no se toca, lo que no se pesa.
-       El hombre está en la frontera del cuerpo y del espíritu o más exactamente, él mismo es esa frontera. El hombre es consciente de sí mismo; capaz de descubrir los secretos y las maravillas de la Creación, apoderarse de la naturaleza con la fuerza misteriosa de su inteligencia.
-       El hombre por la potencia de  su espíritu, que es luminosidad del conocer, energía de voluntad para realizar, y  libertad para  escoger su camino, es capaz de progreso y avance, y de hecho ha creado culturas y civilizaciones.

Abierto a lo bello
-       La mente del hombre es capaz de captar la belleza, sentirla de modo impresionante y volverla expresar en moldes humanos. La literatura, el arte, el cine, son  mundos subyugantes creados por la imaginación humana que nunca cesa  de crear y entrelazar en un mundo práctico las imágenes y los sueños de su mundo interior.
Al amor
-       La experiencia más honda del espíritu humano es el amor. Esa fuerza misteriosa que brota de la raíz misma  del ser y lo lleva a unirse vital y afectivamente con otro o con otros… El hombre no es un ser solitarios. Es un ser esencialmente social que se realiza precisamente  en el encuentro con otro.
Con sed de perseverancia,
-       Es la muerte, la que pone al hombre  ante la pregunta  última sobre sí mismo,  que es la pregunta sobre su futuro. Si el hombre vive, en cuanto aspira  y proyecta, ¿qué sentido tiene una vida que inevitablemente  ha de acabar  en el naufragio de sus aspiraciones  y proyectos? Precisamente en  este hundirse definitivo de la existencia  del hombre en el mundo, la muerte revela el núcleo íntimo del ser humano como anhelo  irreprimible de pervivir, la aspiración a ser siempre él mismo, a perdurar. La nada, como etapa final de la existencia privaría totalmente de sentido a la existencia misma. Es por eso que la muerte  pone al descubierto el más hondo nivel de su  espíritu, en el que anida su incontenible  deseo de existir  sin límite. El hombre es inmortal, no solo por su naturaleza, sino que tiende  a la inmortalidad, desde las profundidades de su ser.

Dueño de su destino
-       El hombre es un ser que no está hecho sino que va  haciendo a sí mismo en el desarrollo de su vida. Y es capaz de imprimirle un sentido y orientarla desde dentro.
-       Ese es el mismo de la libertad que hace a cada hombre una persona irrepetible, responsable de su propio destino. Es la libertad la que hace al hombre  un ser moral, capaz de obrar rectamente o injustamente.
-       A diferencia de las otras criaturas, el hombre es capaz de rechazar el amor de Dios y escoger el mal y el desorden que se deriva de ese rechazo. Toda la vida humana se presenta como lucha dramática entre el bien y el mal. Pero, a diferencia de los animales, el hombre se siente responsable del mal que hace, y se arrepiente.

Proyectada al absoluto
-       Por otra parte, hay en el hombre una tendencia irresistible, una sed de absoluto y de plenitud, un anhelo de totalidad que se expresa en su deseo y búsqueda de la verdad, la belleza, el bien absoluto.
-       Es la dimensión religiosa del hombre, que lo caracteriza como un ser en apertura al infinito.

3. DIMENSIÓN RELIGIOSA DEL HOMBRE
La presencia de Dios  es el corazón
Se ha designado a esta dimensión  como la presencia de Dios  en el corazón. A  veces se da una imagen  pobre de Dios  como si fuera  un Señor que desde el exterior nos da órdenes o mandatos. Pero la realidad es que  Dios  está en lo más profundo del ser humano y se le manifiesta al hombre como la apertura hacia lo infinito, que le arrastra incesantemente hacia la superación constante, hacia la universalización total.

Dios no es algo alejado de la vida real de los hombres. Dios está dentro de todos ellos y es Él quien  puede anunciarlos en la meta definitiva. Es Dios el que agrada con su presencia la estrechez del corazón humano y lo lanza al amor universal.

La venida de Dios  al hombre
Pero la presencia de Dios  en el hombre no hay que entenderla  como se manifiesta a partir del hombre. Es la venida continua y personal de Dios que nos sale al encuentro y nos invita al amor. Como la realización del hombre no es solitaria, sino en el encuentro con otra persona, así el encuentro del hombre  con su destino se realiza en el encuentro personal de Dios que le sale al paso y lo transforma con su presencia creadora.
En el encuentro con ese Tú universal es donde el hombre se descubre y se recrea. Un encuentro que no es la mera  creación de Dios  que llama sin cesar a todos los seres  a perseverar en su realidad, sino la comunicación  viva y personal de ese Dios que hace al hombre semejante a  Dios mismo.

Esta nueva dimensión es la que el Evangelio designa como gracia o don. Es decir, el don misterioso que es Dios mismo comunicado al hombre, para divinizarlo  y llenarlo de su fuerza  amorosa que da la verdadera vida. Se trata de la más profunda y enriquecedora de todas las dimensiones humanas.

Esta nueva dimensión es la que el Evangelio designa como gracia o don. Es decir una relación  íntima con Dios, sino que tiene sus consecuencias  dinámicas en toda la existencia. Pues es en ese contacto con el Creador y con el Destino del hombre donde este llega a la plenitud con la que puede actuar y dinamizar el mundo. Es eses encuentro el que vivifica el encuentro de los hombres entre sí y la búsqueda del pleno ideal del amor, de la paz y la justicia a dimensión universal.

4. Las cualidades de la persona humana
La persona humana tiene cuatro cualidades que Dios le ha dado y que lo hacen semejante a Él y superior al resto de las criaturas:
INTELIGENCIA Capacidad para buscar la verdad, para conocer, aprender y entender.
VOLUNTAD Capacidad para buscar el bien o algo bueno.
LIBERTAD Capacidad para decidir escogiendo el bien mejor a alcanzar.
CAPACIDAD DE AMAR Capacidad de darse uno mismo a los demás, sin esperar recompensa.

* Inteligencia.
La inteligencia es la capacidad que tiene el hombre para pensar, para buscar y hallar la verdad a través de la mente y la razón.
Gracias a esta capacidad, el hombre puede entender y aprender, imaginar y memorizar, puede hacer grandes descubrimientos e inventar cosas maravillosas, puede mejorar el mundo, pero lo más importante es que, gracias a su inteligencia, el hombre puede llegar a conocer la verdad.
Conocer la verdad significa que aquello que pensamos coincide con lo que realmente es, o sucede.
Por ejemplo: Si vemos un burro y pensamos: "aquello que veo es un burro", estamos en la verdad. Pero si somos medio miopes y, viendo un burro, pensamos que lo que vemos es un caballo, entonces nuestra miopía engaña a nuestra inteligencia y la aleja de la verdad.
La verdad de si era burro o caballo, puede ser intrascendente en nuestra vida (a nadie van a matar por confundir un burro por un caballo), pero hay verdades que son muy importantes de conocer porque afectan a toda nuestra vida. Son las verdades que llamamos "trascendentes" y que responden a las preguntas: ¿Por qué estoy vivo? ¿Quién me dio la vida? ¿Por qué me la dio? ¿Qué quiere de mí? ¿Por qué voy a morir si deseo vivir? ¿Por qué existe el mal en el mundo? ¿Por qué existe el sufrimiento, si yo quiero ser feliz?

La inteligencia nos hace capaces de conocer estas verdades trascendentes, pero sólo las descubriremos si empleamos tiempo y nuestra inteligencia en ello: pensando, estudiando, preguntando. En cambio, si nos pasamos la vida pensando en si fue burro o caballo lo que vimos, no descubriremos nada que sea trascendente para nuestra vida.


* Voluntad.
El hombre no sólo piensa, sino también "quiere". Es decir, el hombre busca aquello que le atrae. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre para "moverse" hacia un bien que desea.

La voluntad busca siempre un bien que ha sido pensado y prestando a ella anteriormente por la inteligencia. La voluntad se mueve para alcanzar la felicidad que la inteligencia piensa que le dará tener el bien deseado.
Y así como hay verdades y Verdades, también hay quereres y Quereres: el "querer comer un chocolate en este momento" es un querer intrascendente, pero el "Querer ser feliz eternamente", es un querer que puede afectar todos nuestros pensamientos y acciones.
* Libertad.
La libertad es la capacidad que tiene el hombre para actuar o no actuar, para hacer eso o aquello, de acuerdo con su inteligencia y voluntad.
Es la capacidad que tiene el hombre para escoger, para decidir entre dos o más bienes.
Al ser el hombre libre, se convierte en responsable de sus acciones; es decir, él tiene que responder por lo que hace o dice y se le pueden pedir cuentas de lo que hace o dice. A un animal no se le puede exigir lo mismo. Un lobo, por ejemplo, no se da cuenta de lo que hace cuando mata una oveja, simplemente tiene hambre y actúa. En cambio, el hombre puede tener hambre y escoger libremente comer o no comer.
Y volvemos a lo mismo... Así como hay verdades y Verdades, y así como hay quereres y Quereres, también hay decisiones y Decisiones...
Por ejemplo: No me afectará en nada si decidí libremente ponerme la camisa blanca en lugar de la azul para venir a esta reunión, pero puedo "dar al traste" toda mi vida si decido libremente casarme con la persona equivocada y puedo estropear toda mi eternidad si decido libremente buscar el mal en lugar del bien...
Una decisión importante tomada "sin pensar", "al aventón", al "a ver qué sale", nos puede acarrear muchos problemas en esta vida y en la futura. Una decisión importante necesita que se piense bien y que sea revisado lo que la voluntad quiere.
Podemos hablar de tres áreas en las que actúa la libertad del hombre:
a) Libertad física o de movimiento. Es la libertad para moverse de un lugar a otro. Te puedes cambiar de silla, levantarte e ir y venir por todo el salón, puedes rascarte la cabeza o mantener cruzados los brazos. No hay nada ni nadie que te lo impida. Tienes libertad física.
b) Libertad de acción. Es la libertad de querer o elegir cualquier cosa o acto. Puedes, saliendo de aquí, decidir comprarte un dulce, o puedes ahorrar ese dinero para los útiles de la escuela. Puedes despedirte de nosotros o salir en silencio.
c) Libertad moral. Es la que elige entre el bien y el mal.
Por ejemplo: Decidí no tomar más alcohol porque quiero dejar de sentirme mal y de hacer daño a mi familia.
Pero la libertad no es "hacer lo que uno quiera", porque existen leyes (naturales y humanas) que deben respetarse para poder vivir en paz con nosotros mismos y con todos los demás.
Imagínense qué sucedería si tratáramos de no respetar la ley natural de la gravedad (que es la que hace que se caigan los objetos), y decidiéramos lanzarnos desde un quinto piso...¡Moriríamos estrellados contra el suelo!
De la misma manera, imagínense que no quisiéramos obedecer las leyes humanas del respeto a la propiedad privada... Yo, por lo pronto, agarraría la pluma de este señor y me quedaría con la camisa de este otro y con los zapatos de aquél, "porque me gustaron". La vida en comunidad sería un desastre!
Por lo tanto, aunque seamos libres, totalmente libres, esto no nos da el derecho de hacer cuanto nos venga en gana.

El Papa Juan Pablo II, en su "Mensaje a los Universitarios" que pronuncio en México en enero de 1979, exhortó a todos los jóvenes del mundo: "Hagan buen uso de su libertad, para que con base en la verdad, puedan lograr realmente cosas buenas".

Relaciones entre las facultades de la persona humana:
La inteligencia, la voluntad y la libertad actúan siempre juntas:
- La inteligencia hace que el hombre descubra un bien (algo bueno o que parece bueno).
- La voluntad mueve al hombre para que busque y consiga ese bien descubierto por la inteligencia.
- La libertad le permite al hombre decidir si se mueve o no se mueve con su voluntad para alcanzar el bien que ha descubierto la inteligencia, pues hay que tener presente que la voluntad del ser humano, como el libre, puede elegir actuar en contra de algunos datos ofrecidos por la inteligencia. Así, por ejemplo ¿no hemos bebido agua alguna vez sin la seguridad de que sea potable al estar presionados por una fuerte sed? Ó ¿no hemos renunciado a un dinero que nos atraía para fines razonables para dárselo a quien lo necesitaba?


Aclaremos la actuación conjunta de esas tres facultades:
Imaginemos que un muchacho, paseando por la calle, ve a una muchacha muy hermosa. La observa y descubre que parece una chica simpática y decente.
La inteligencia descubre un bien. Al descubrir, a esa joven como posible bien siente deseos de conocerla mejor.
La voluntad quiere conseguir ese bien. Duda un momento, pero al final se acerca a ella y la invita a tomar un helado.
La libertad decide alcanzar ese bien.
Hablando de decisiones importantes…
¿Sabes cuál es uno de los actos libres más bellos e importantes que se ha dado en la Historia de la humanidad? El "sí" de la Virgen María, el "sí" con el que aceptó ser la Madre de Cristo y, por lo tanto, colaborar en la salvación de todos los hombres.
Dios siempre ha respetado la voluntad libre de la persona humana. La Virgen María hubiera podido decir que "no" aceptaba y rechazar así ser la Madre de nuestro Salvador y... ¡¡¡Jesucristo no hubiera nacido!!!
* Capacidad de amar.
Algo más que nos hace diferentes y superiores al resto de los seres la Creación (animales, aves, etc.) es nuestra capacidad de amar que es debido a nuestra libertad, pues una criatura que no es libre no puede amar, ni pecar (que es falta de amor).
La capacidad de amar es la capacidad inteligente, voluntaria y libre de darse uno mismo al prójimo, de entregarse totalmente a los demás sin poner condiciones.
Los animales no pueden amar; sólo se da en ellos la atracción sexual, pero ésta no es amor.
El amor del ser humano puede ser de diferentes tipos: filial (a los padres y a Dios), fraternal (a los amigos o hermanos), esponsal (al cónyuge) o humanitario (a todos los hombres). Cada uno de estos amores tiene diferentes manifestaciones, pero se caracterizan todos por la entrega total y desinteresada de la persona al otro.
El amor no es un sentimiento, sino un acto de la inteligencia, de la voluntad y de la libertad. No se ama porque se siente amor hacia una persona, sino que se ama porque se quiere amar a esa persona.

Amar es desear para el amado lo mejor de todo, no para tu satisfacción personal sino para la de él y ayudarle a conseguirlo. Aquí no cabe el egoísmo sino sólo la generosidad. Amar, pues, es darse al otro sin esperar nada a cambio.
Tomemos como ejemplo el amor de Dios por nosotros: Él se entrega todo por nosotros en cada momento. Nos da la vida, la Creación maravillosa, su vida divina en los sacramentos, hasta a su propio Hijo nos lo entregó por amor. Y no tiene por qué hacerlo, Él es perfecto, infinito, omnipotente... ¿Qué interés puede tener para ti su amor por mí, por cada uno?
Él ama a todos con igual amor. Si alguno de ustedes se siente poco amado por Dios, el problema no está en Dios sino en el. El amor de Dios es como la luz del sol. El sol brilla siempre, pero si yo me volteo de espaldas o cierro la persiana, no entra la luz del sol, pero por mi culpa, no por la del sol (corro la cortina), que siga brillando.

¿Aún hay más?
La persona humana tiene muchas características más, pero hemos examinado las que le permiten que sea el ser más importante de la Creación y, por lo tanto, muy diferente de los demás seres vivos.

5. la persona humana:
Es un ser, creado por Dios; creado Varón y mujer, con características especiales cada quien.
Es unión de cuerpo y alma. Su cuerpo es mortal y su alma es inmortal, porque es espiritual.
Todos tenemos igual dignidad de persona humana. Pero cada persona es única e irrepetible, con cualidades que Dios le da para que los haga crecer, con inteligencia para conocer el bien, con voluntad para querer alcanzar ese bien, con libertad para escoger alcanzarlo y  con capacidad de amar para darse a sí misma a los demás.
¡Somos realmente algo muy bueno que Dios creó!

Es individual.
Fernando Bastos en su enciclopedia sobre la Doctrina Social de la Iglesia dice al respecto; Persona Humana: del latín persona. Es el individuo de naturaleza racional, portador de potencialidades que se desarrollan a través de la vida, en el seno de la familia y de la comunidad. Como individuo, la persona humana presenta dos características fundamentales:
l) Es distinta de todos los otros miembros de la especie humana, es decir, aunque participe de la misma naturaleza, constituye una totalidad en sí.
2) Es una unidad, que no puede dividirse sin perecer. Se compone de alma y cuerpo, espíritu y materia, que en ella forman una unidad sustancial, cuya ruptura es la muerte.

Es social.
La persona es constitutivamente un ser social, porque así la ha querido Dios que la ha creado. La naturaleza del hombre se manifiesta, en efecto, como naturaleza de un ser que responde a sus propias necesidades sobre la base de una subjetividad relacional, es decir, como un ser libre y responsable, que reconoce la necesidad de integrarse y de colaborar con sus semejantes y que es capaz de comunión con ellos en el orden del conocimiento y del amor: « Una sociedad es un conjunto de personas ligadas de manera orgánica por un principio de unidad que supera a cada una de ellas. Asamblea a la vez visible y espiritual, una sociedad perdura en el tiempo: recoge el pasado y prepara el porvenir ».
El hombre como un ser consciente, racional, libre, y social, sólo en la compañía de sus semejantes encuentra las condiciones necesarias para el desarrollo de su conciencia, racionalidad y libertad, características que lo distinguen de los otros animales. Y precisamente por ser consciente, racional y libre, el hombre posee derechos inalienables y deberes morales, mientras el animal sólo tiene instintos y hábitos. De ese conjunto de condiciones que caracterizan a la persona humana: ser consciente, racional y libre, y por lo tanto social, sujeto de derechos y deberes, resulta la misma dignidad absoluta y la misma igualdad esencial para todos los hombres, independientemente de su color, situación socioeconómica, religión o cultura.


BIBLIOGRAFIA

1.      Asociación de editores del catecismo.
2.      Bastos, Eduardo

3.      Concilio Vaticano II.
4.      Ediciones Paulina
5.      Fernández, Aurelio
6.      Gaspar Castaño, Javier
7.      Idígoras, J.L.

8.      V Conferencia Episcopal
9.      Pronafcap UNCP. 2009
Catecismo de la Iglesia católica. Madrid –España 1993
Nuevas perspectivas cristianas del mundo. Editorial Bruño. Lima -Perú
14º Edición. España 1986.
Biblia Latinoamericana XXI edición
Moral Católica. Madrid.2000
Religión Católica. Madrid. 1995
Vocabulario Teológico desde nuestra realidad. Centro de Proyección cristiana. 1983
Aparecida. Ediciones Paulinas






sábado, 24 de octubre de 2015

religiones monoteistas

LAS RELIGIONES MONOTEÍSTAS

Qué es Religión:

La religión es una fe; la devoción por todo lo que se considera sagrado. Se trata de un culto del ser humano hacia entidades a las que se atribuyen poderes sobrenaturales. Como tal, la religión es la creencia a través de la cual las personas buscan una conexión con lo divino y lo sobrenatural, así como cierto grado de satisfacción espiritual mediante la fe para superar el sufrimiento y alcanzar la felicidad.
La aparición del monoteísmo
Las tres religiones monoteístas, judaísmo, cristianismo e islam, tienen cerca de 2.500 millones de creyentes, es decir, la mitad del género humano.
Existe entre las tres un claro nexo histórico y una limpia línea de continuidad doctrinal.
En el orden cronológico, el primer pueblo en profesar una religión monoteísta ha sido Israel. En un primer momento, conAbraham (hacia el siglo XIX a.C.), tal vez sólo tuvo la forma de monolatría. En la época de Moisés (hacia el siglo XIII a.C.), era ya un claro monoteísmo, cada vez más acentuado, acrisolado y purificado de contaminaciones politeístas gracias a las enseñanzas de los profetas (a partir del siglo IX a.C.). El mensaje cristiano de Jesús se declara heredero directo de esta fe monoteísta. En cuanto al islam, el Corán manifiesta en repetidas ocasiones que su doctrina sobre la divinidad es simple continuación de las doctrinas monoteístas de los judíos y cristianos.
La idea central común a estas tres grandes religiones es la afirmación de que hay un solo Dios, un solo Ser supremo, expresada en la declaración solemne: "No hay dios fuera de Dios"; "No hay otro Dios sino Alá".
De esta fe en un solo Dios se deriva el principio básico: hay un solo Creador. No existen dos principios creadores, el Bueno, origen de la luz y de las realidades positivas, y el Malo, del que procederían las tinieblas y las cualidades negativas.
Este Dios bueno es el Creador del género humano. Esta fe implica consecuencias de radical trascendencia para el código ético y las pautas de conducta de los creyentes: en cuanto creados por el único Dios, todos los hombres son esencialmente iguales. Las religiones monoteístas rechazan el racismo. No hay razas superiores, no hay hombres inferiores, todos son hermanos. La vida de cada hombre es sagrada en su misma raíz, porque todos proceden del único Dios creador.
La aparición del monoteísmo

Por qué caminos ha llegado la humanidad al concepto del monoteísmo, es decir, a la idea de la existencia de un Dios único, cuya esencia se sitúa infinitamente por encima de todos los seres de la creación?
Se dan diversas respuestas a esta pregunta. Los antropólogos han descubierto en prácticamente todas las culturas primitivas la creencia en fuerzas o poderes invisibles, ocultos tras las realidades visibles, que se manifiestan, entre otras cosas, a través de los fenómenos de la naturaleza. Estas fuerzas pueden intervenir en la vida de los hombres. Es, por tanto, preciso aplacarlos para evitar sus castigos y dirigirles súplicas para obtener sus bendiciones (totemismo, fetichismo, animismo, politeísmo). La psicología explicaría el origen de esta creencia como lógica consecuencia de la estructura del hombre, ser finito dotado de necesidades infinitas, que diviniza cualquier cosa que parezca satisfacer sus necesidades.
En un segundo paso, la historia de las religiones descubre en las altas culturas de la antigüedad múltiples intentos de organizar este universo de seres supraterrenos, jerarquizarlos, fijar sus características específicas, establecer sus ámbitos de competencias y determinar sus relaciones mutuas.
Se da un tercer paso, definitivo, en esta comprensión de la divinidad cuando las altas culturas de talante racional llegan, a través del análisis lógico, a la conclusión de que en el origen de todas las cosas creadas y finitas debe haber necesariamente -si se quiere evitar el absurdo de una cadena de eslabones infinitos sin principio ni fin- un único primer principio increado e infinito, al que se aplica el nombre de Dios. El Dios de los filósofos de Pascal.
Existe una segunda hipótesis de signo contrario. Según ella, el proceso conceptual habría recorrido el camino inverso. En los primitivos grupos humanos habría imperado al principio la adoración de un solo ser supremo que sólo más adelante habría degenerado en las creencias fetichistas, animistas y politeístas. Aunque ambas teorías gozan de la misma probabilidad teórica, los testimonios de la etnología y la arqueología apoyan más la primera de ellas.
No todos los sistemas de pensamiento comparten esta especie de ascensión conceptual de la mente a Dios. Para muchos pensadores, sobre todo en el tramo de la cultura europea que se inicia con la Ilustración, la noción de Dios es una simple proyección de la mente humana, tras la que no se oculta ninguna realidad objetiva.
Para las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) la respuesta es de un signo totalmente diferente: el monoteísmo llega hasta los hombres en virtud de una revelación expresa de Dios, que tuvo lugar en un lugar y un momento concretos de la historia y tuvo como destinatario un hombre concreto: el patriarca Abraham. Este Dios no es un ser abstracto, no es un concepto. Es una persona viviente, que mantiene relaciones personales vitales con todos y cada uno de los seres humanos que pueblan la tierra a través de los tiempos. El monoteísmo no es, pues, producto de la razón. Es don de la fe a través de una comunicación personal con Dios.

Debe, de todas formas, consignarse que en las tres grandes religiones monoteístas ha habido siempre filósofos de enorme capacidad intelectual (Averroes, Maimónides, Tomás de Aquino) que han desarrollado magníficos esquemas intelectuales con el propósito de tender puentes de unión y armonización entre los contenidos de la fe y las conquistas de la razón.

miércoles, 7 de octubre de 2015

virtudes morales y teologales

VIRTUDES MORALES  Y TEOLOGALES
PRUDENCIA
Virtud que permite a la razón saber lo que debo hacer, decir, actuar. Es la que lleva las riendas de mi vida.
Pecados contra la prudencia:
  1. Usar la prudencia para el propio beneficio (fama, dinero, honores).
  2. Me preocupa el qué dirán.
  3. Falsedad.
  4. Actuar sin pensar.
Medios Humanos para conseguir la Virtud de la Prudencia
A) Reflexionar siempre antes de actuar. Preguntarme ¿qué haría Jesús en mi lugar ?.
B) Preguntar a un sacerdote de ser posible ante alguna duda.
C) Tener un director espiritual.
Medios Sobrenaturales para conseguir la Virtud de la Prudencia
Oración.
Sacramentos: confesión y eucaristía.
Pedirle luz al Espíritu Santo.
Para reflexionar
Hechos 5, 34 - 39
Mt. 25, 1 -13

Mt. 10, 16 - 23
Hechos 4, 18 - 21
JUSTICIA
Consiste en darle a Dios y al prójimo lo que les corresponde.
Soy justo con Dios cuando voy a misa, le rezo, leo la biblia, cumplo con su voluntad.
Soy justo con el prójimo cuando lo respeto.
Soy justo conmigo cuando me doy lo que considero me corresponde sin faltar a Dios y al prójimo.
Pecados contra la justicia:
  1. La injusticia, el atropello de los derechos de los demás.
  2. La calumnia, el hablar mal del prójimo.
  3. Deshonestidad en el negocio, fraude, no pagar deudas, etc.
  4. Favoritismos, hacer diferencias entre las personas (apropósito).
Medios Humanos para conseguir la Virtud de la Justicia
A) Visitas al Santísimo (visitar a Jesús en el sagrario).
B) Práctica de la caridad y la honestidad.
C) Tener un director espiritual.
Medios Sobrenaturales para conseguir la Virtud de la Justicia
Oración.
Sacramentos: confesión y eucaristía.
Pedirle luz al Espíritu Santo.
Para reflexionar
Hechos 10, 34 - 35
Col. 3, 22 - 25
Tito 2, 11 - 12
Rom. 2, 5 - 8

Lc. 11, 42
Mt. 6, 33
Mt. 5, 6
FORTALEZA
Me da fuerzas para resistir y superar los obstáculos que me presenta la vida.
Pecados contra la fortaleza:
  1. Miedos a la Cruz que me toca vivir, miedo al sacrificio y a las dificultades.
  2. Desaliento, dejarse desanimar ante el primer fracaso.
  3. Ser impaciente, querer que todo se solucione enseguida.
Medios Humanos para conseguir la Virtud de la Fortaleza
A) Amor al sacrificio y a las dificultades.
B) Paciencia ante los momentos difíciles.
C) Tener un director espiritual.
Medios Sobrenaturales para conseguir la Virtud de la Fortaleza
Oración.
Sacramentos: confesión y eucaristía.
Pedirle luz al Espíritu Santo.
Para reflexionar
Efesios 6, 10 - 20
Filipenses 4, 13
2 Cor. 12, 8 - 10

1 Pedro 5, 9
2 Tim. 1 , 7 - 8
TEMPLANZA
Es la virtud que modera los deseos y busca el equilibrio en el uso de los bienes.
Pecados contra la templanza:
  1. Abusar del alcohol, drogas, comida, juego. Tener algún vicio.
  2. Maltratar a mi cuerpo (anorexia, bulimia, sexo fuera del matrimonio).
  3. Abusar de las cosas que Dios me ha dado.
Medios Humanos para conseguir la Virtud de la Templanza
A) Amor al sacrificio y a las dificultades.
B) Tener un director espiritual.
Medios Sobrenaturales para conseguir la Virtud de la Templanza
Oración.
Sacramentos: confesión y eucaristía.
Pedirle luz al Espíritu Santo.
Para reflexionar
Rom. 13, 13
Gal. 5, 22 - 25
Tito 1, 7 - 9

1 Pedro 5, 8
2 Pedro 1, 5 - 7

VIRTUDES TEOLOGALES
FE
Virtud por la cual creemos en Dios y en todo lo que El nos ha dicho a través de la biblia y de lo revelado por la Iglesia a través de los documentos. (Ver pag. 2 y 3 ). La Fe no se discute, se acepta
Pecados contra la Fe
  1. La apostasía: cambiarme de religión.
  2. Las herejías: errores doctrinales en materia de Fe. Ejemplos: Decir que Jesús es sólo hombre, María no es virgen, que el Espíritu Santo no es una persona divina, etc.
  3. Dudar de todo o casi todo lo que dice la biblia o los documentos de la Iglesia.
Deberes ante mi Fe
A) Profesarla sin miedo.
B) Defenderla, ser valiente.
C) Alimentarla, con los sacramentos, la oración, lectura de la biblia, lectura del Nuevo Catecismo, lectura de los documentos de la Iglesia.
D) Propagarla.
E) Testimoniarla.
ESPERANZA
Es la virtud por la cual yo aspiro al reino de los cielos y sus tesoros (felicidad eterna, paz)
Pecados contra la Esperanza
  1. Presunción, creer que yo puedo realizar las cosas sin la ayuda de Dios. Dios pone en todo proyecto que realizamos un 99 % y nosotros el 1%.
  2. Desesperación. Debemos confiar en El. Dios nos ama y siempre nos acompaña, nos guía.
Medios Humanos para aumentar la Virtud de la Esperanza
  • Lectura de la biblia.
  • Tener un director espiritual.
Medios Sobrenaturales para aumentar la Virtud de la Esperanza
Oración.
Sacramentos: confesión y eucaristía.
Pedirle luz al Espíritu Santo.
CARIDAD

Es la virtud por la que amamos a Dios sobre todas las cosas por ser El quien es (mi Padre, mi Señor, mi amigo, el que me ha dado la fe. ¿Cómo pagaré al Señor ?, el que me ama guardará mis mandamientos) y al prójimo por amor a Dios (si no es por amor a Dios caemos en filantropía, fraternidad, solidaridad).
Prójimo es el pariente y los lejanos, aquel que habla mal de ti y a pesar de ello le amas. Dejar de hablar a alguien, no visitarlo, tener resquemor, en esto me falta caridad.
Hay que conseguirla esforzándose, luchando (reconciliarme con mi hermano antes de presentar mi ofrenda). Faltas a la caridad son las murmuraciones, calumnias.
La caridad es la reina de las virtudes. Nada soy sin caridad (1 Cor 13). La caridad es la plenitud de la santidad.

Pecados contra la caridad

egoísmo o soberbia (encerrarme en mí mismo y no dar a Dios al prójimo, yo no me "rebajo" a perdonar). El perdón es propio de Dios. El demonio es el odio, el rencor, es lo contrario a la caridad. El infierno es el desamor.

Virtudes concomitantes

Son las que acompañan y caminan juntas con la caridad. Ellas son: fidelidad, gratitud, amistad, veracidad, lealtad, afabilidad, deferencia, respeto, delicadeza.

Frutos

Gozo, paz, misericordia interior (abrir mis entrañas al otro), benevolencia, perdón, generosidad.
Para reflexionar las virtudes teologales
1 Cor. 13 , 13
Gal. 5, 5 - 6

Col. 1, 4 - 5
1 Tes. 1, 2 - 3